(El cliente)
Agencia creativa boutique. Su frase lo dice todo: “Creamos el nuevo estándar para quienes no piden permiso”.
(El desafío)
Una agencia que vende impacto no puede tener una web tímida. Tenía que sentirse como abrir una revista de moda, no como entrar a un sitio corporativo.
(Lo que hicimos)
Una web editorial y brutalista, en negro, blanco y un rojo que no pide disculpas. Las letras de EMME no son una tipografía: están dibujadas trazo por trazo.
El manifiesto se lee a medida que bajás, y los trabajos se abren como páginas de revista.




